Trenes nocturnos en Europa
Han vuelto con fuerza y son la forma más civilizada de cruzar Europa: te acuestas en una ciudad y te levantas en otra, ahorrándote una noche de hotel.
Por qué han vuelto
Durante años estuvieron casi desaparecidos y en la última década han recuperado rutas y frecuencias, sobre todo desde Austria, Suiza, Alemania y los países nórdicos. La combinación de menos emisiones, llegar al centro de la ciudad y ahorrarte una noche de alojamiento los ha hecho atractivos otra vez.
Los tres tipos de plaza
Asiento reclinable es la opción barata, y se duerme regular: sirve para trayectos cortos o si vas muy justo de presupuesto. Litera es una cabina compartida de cuatro o seis plazas, con manta y almohada, y es la opción con mejor relación precio-descanso. Cabina cama es una habitación con menos plazas, sábanas, a veces lavabo propio y desayuno incluido, y cuesta bastante más.
Cómo se duerme de verdad
Mejor de lo que la gente espera, pero no como en una cama fija. El tren se mueve, hay paradas nocturnas y algún ruido de pasillo. Con antifaz y tapones, la mayoría de la gente duerme razonablemente en litera. En asiento, no cuentes con descansar bien.
Rutas que funcionan bien
Las conexiones nocturnas más consolidadas conectan Europa central con Italia, Austria, Suiza, Alemania y los Balcanes. También hay nocturnos dentro de países grandes como Suecia, Noruega, Italia o Polonia. Desde España la oferta internacional es limitada: lo habitual es llegar en avión o en tren a Francia o Italia y encadenar desde ahí.
Cuánto cuestan
Varían mucho según la ruta, el tipo de plaza y la antelación. Un asiento puede costar poco más que un autobús, y una cabina cama acercarse al precio de un vuelo más un hotel. Comprados con dos o tres meses de antelación bajan bastante: las tarifas más baratas se agotan pronto.
Con Interrail
El pase cubre el viaje pero no la reserva de la plaza, que en los nocturnos es obligatoria y suele ser de las más caras. Aun así, sumando el ahorro de la noche de alojamiento, suele seguir saliendo a cuenta.
Qué llevar a bordo
Agua y algo de cenar, porque el vagón restaurante no siempre existe o cierra pronto. Antifaz, tapones y un jersey. Y un candado pequeño o cable para la mochila si vas en cabina compartida: no es que sea peligroso, pero se duerme mejor.
Cuándo compensa frente a volar
Compensa en trayectos de entre ocho y catorce horas, donde el avión te obligaría a perder medio día entre aeropuertos. Y siempre que valores llegar al centro de la ciudad a primera hora, descansado y sin límites de equipaje. No compensa para distancias muy largas, donde el tren tarda dos noches.
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