Camino de Santiago para principiantes
No hace falta hacer ochocientos kilómetros ni ser un atleta. Estas son las rutas realistas para empezar y lo que hay que saber antes de dar el primer paso.
Los 100 kilómetros
Para obtener la Compostela, el certificado oficial, hay que caminar al menos los últimos cien kilómetros hasta Santiago (o doscientos si vas en bicicleta), y sellar la credencial al menos dos veces al día en ese tramo. Esto es lo que hace que Sarria sea el punto de partida más habitual para quien va con poco tiempo.
La ruta para empezar: Sarria a Santiago
Poco más de cien kilómetros del Camino Francés, en cinco o seis etapas. Está muy bien señalizado, hay albergues cada pocos kilómetros y siempre encuentras gente. Es la opción más fácil y también la más concurrida, sobre todo en verano.
Alternativas si buscas menos gente
El Camino Portugués desde Tui, similar en distancia y bastante más tranquilo. El Camino Primitivo es más duro y con más desnivel, para gente con algo de fondo. Y el Camino del Norte va por la costa y es más exigente en desnivel de lo que la gente espera.
Cuántos días y cuántos kilómetros
Para un primerizo, entre 20 y 25 kilómetros diarios es un ritmo razonable. Más de eso el primer día es la mejor forma de acabar con ampollas y con la moral por el suelo. Cinco o seis días para el tramo desde Sarria, ocho o diez si empiezas más atrás.
La credencial
Es el documento que sellas por el camino y que acredita que lo has hecho. Se consigue en asociaciones jacobeas, algunos albergues y parroquias. Consíguela antes de empezar y sella en bares, albergues e iglesias por el camino.
Dónde dormir
Albergues públicos y privados jalonan toda la ruta, con precios bajos y en habitación compartida. Los públicos no suelen aceptar reserva y funcionan por orden de llegada. En verano se llenan pronto, así que o madrugas o reservas en privados.
La mochila: la regla del 10 por ciento
No debería superar el diez por ciento de tu peso corporal. Es el error más común: gente cargando quince kilos que acaba con la espalda destrozada en tres días. Menos ropa de la que crees, y todo se lava por el camino.
El calzado y las ampollas
Estrena las botas o zapatillas semanas antes, nunca el primer día. Calcetines técnicos sin costuras, y para en cuanto notes un roce, no cuando ya haya ampolla. Las ampollas son la causa número uno de abandono.
Cómo prepararse
Camina algunas jornadas largas en las semanas previas, con la mochila cargada como la vas a llevar. No hace falta más entrenamiento que ese, pero ese sí hace falta.
Cuándo ir
Mayo, junio y septiembre son lo mejor: buen tiempo y menos masificación que en julio y agosto. En invierno hay tramos con nieve en algunas rutas y muchos albergues cierran.
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